dimarts, 1 de maig de 2012

Capítulo 153: Una mañana llena de amor


Me desperté antes que ella. De hecho, creo que no dormí mucho esa noche. Estaba tan feliz por tenerla a mi lado, por poder acariciarla y besarla en el momento que quisiera que no fui capaz de dormirme. Me giré hacia el lado en que estaba Anna y le acaricié su barriga, por debajo de su camiseta. Le di un tierno beso en el cuello aunque ya sabía que se había despertado. Me estaba acariciando el brazo que tenía yo en su barriga y sin darse cuenta, le había salido una sonrisa.
-Guapa.-le susurré al oído. Le di otro beso. Esta vez en la mejilla. Me acarició el pelo y se giró lentamente hacia mí.
-Hola...-dijo aún con los ojos cerrados.
-¿Nos duchamos?-le dije apartándole un mechón de pelo de los ojos. Entonces los abrió y me miró fijamente.
-Vale.-contestó sonriéndome. Le devolví la sonrisa y me levanté para ir hacia el baño. Abrí el grifo de la ducha para que el agua se calentara. Me quité los calzoncillos que llevaba puestos y al girarme vi a Anna mirándome desde la puerta del baño.
-¿Qué haces aquí parada?-le dije sonriendo.
-Observarte... ¿me desnudas?-me dijo acercándose a mí. Sonreí y la ayudé a quitarse mi camiseta y las bragas que llevaba puestas.
-Entra, que el agua ya está caliente.-le dije poniéndome detrás suyo. Entramos los dos en la ducha y la abracé por detrás mientras regulaba la temperatura del agua a su gusto. La hice girarse de caras a mí y me abrazó entrelazando sus brazos por detrás de mi cuello. La empujé hacia el chorro de agua notando por segunda vez su cuerpo pegado al mío.
-Creo que nunca me cansaré de tenerte así de cerca...-le susurré al oído. Noté su risa en mi cuello y seguidamente, un par de besos en él.
-¿Ah no...? Más te vale...-dijo con otra de sus sonrisas. Y me acerqué a sus labios, para terminar besándola lentamente. Nos duchamos cada uno por su lado, pero seguíamos hablando y riéndonos el uno del otro. Una vez enjabonados, Anna se puso rápidamente debajo del agua y la empujé hacia mí para ponerme yo pero terminó resbalándose. La cogí rápidamente por la espalda pero también perdí el equilibrio y terminamos los dos sentados en la bañera.
-¡Auch! ¡Dani! ¿Qué has hecho? Jajajaja-dijo riéndose mientras me miraba.
-Jajaja fue culpa tuya, yo me quería meter primero!
-Jo, ahora no puedo levantarme... ¿me ayudas?
-No...-susurré mirándola fijamente.
-¿Cómo que no?
-Ven.-le dije. Me miró insegura. -Ven aquí.-repetí señalándole mi regazo. Se acomodó lentamente sobre mis muslos y finalmente se sentó volviendo a entrelazar sus brazos por mi cuello.
-Preciosa.-le volví a susurrar. Sonrió tímidamente y me besó suavemente.
-Te quiero.-me dijo al separarse. Empecé a acariciar su cuerpo y enseguida pilló mi idea. Me besó el cuello con fuerza y acarició mi torso también mostrándome su deseo. La cogí del cuello para besarla efusivamente y seguidamente me empezó a hacer el amor. Ella a mí. En la bañera, aún con restos de jabón por todos nuestros cuerpos, estuvimos haciendo el amor mientras el agua me mojaba la espalda. Me sentí como nunca, ambos disfrutamos de ese momento de placer. La amé por segunda vez.
Al terminar, la ayudé a levantarse y nos metimos los dos debajo del agua para acabar de quitarnos el jabón. Le escurrí el pelo y cogimos las toallas para secarnos.
-Me ha encantado, cariño.-me dijo dándome un pico una vez nos habíamos secado.
-¿Te crees que a mí no? Eres increíble, Anna...-le dije dándole un beso yo. Sonrió girando la cabeza y nos vestimos rápidamente.
-¿Tienes hambre? Vamos a un bar a desayunar, que no tengo ganas de ensuciar la cocina...-me dijo ya fuera del baño.
-Vale, ¡conozco un sitio precioso para desayunar!-le dije mientras se ponía los zapatos.
-Jaja ¿ah si? ¿Y dónde está eso?
-Bueno, si estás tú, todos los sitios son preciosos para desayunar, pero creo que este te va a gustar...
-Mira que eres romántico cuando quieres... ¡estoy impaciente!-dijo ya vestida del todo.
-¡Vamos!-le cogí la mano y salimos de su piso con cuidado de que nadie nos reconociera. "Este fin de semana va a ser perfecto..." me dije mientras andábamos juntos por la calle.